Si creías que diseñar un folleto con textos en español e inglés era un p**o infierno de encaje de bolillos tipográfico, imagínate tener que resolver la identidad corporativa de un organismo público canadiense.

El bilingüismo suele ser uno de los mayores enemigos de la limpieza visual: o metes los textos apelotonados con calzador o terminas construyendo un layout amorfo que da p**a pena mirar.

Pero el problema no son los idiomas. El problema es cómo está construido el sistema.

Cuando el bilingüismo deja de ser una limitación

Hace poco me topé con el rebranding de la sociedad de derechos musicales de Quebec SOPROQ, realizado por la agencia canadiense LG2.

Tenían un problema de marca serio: una imagen burocrática, gris y poco conectada con una comunidad creativa dividida entre públicos francófonos y anglófonos.

La solución fue rebautizar la marca como Panorama y construir una identidad bilingüe basada en una lógica visual capaz de asumir esa complejidad desde el principio.

Una cuadrícula que convierte el problema en identidad

En lugar de pelearse con los idiomas, los diseñadores desarrollaron una cuadrícula tipográfica generativa y altamente adaptable.

El sistema se inspira en el escaneo de frecuencias de sonido y en la amplitud de los paisajes canadienses, convirtiendo ambos conceptos en una estructura gráfica flexible.

La estructura hace el trabajo pesado

La clave está en que el sistema no intenta esconder la cantidad de información, sino organizarla.

  • Jerarquías tipográficas claras.
  • Una cuadrícula preparada para convivir con dos idiomas.
  • Ritmo visual constante.
  • Capacidad de adaptación a diferentes formatos.
  • Una lógica gráfica reconocible incluso cuando cambia el contenido.

El resultado consigue que la información bilingüe no parezca un añadido incómodo.

Forma parte del propio lenguaje visual de la marca.

Reducir la tipografía no es una estrategia

Uno de los errores más habituales cuando hay demasiado contenido es intentar resolverlo simplemente haciendo la letra más pequeña.

Como si reducir dos puntos el cuerpo tipográfico pudiera solucionar un problema estructural.

Cuando trabajas con información compleja, varios niveles jerárquicos o diferentes idiomas, la solución debería estar en:

  • La cuadrícula.
  • Las jerarquías.
  • El ritmo.
  • Los espacios.
  • Las reglas de composición.

Haz que la complejidad forme parte del sistema

La lección que me llevo al estudio es bastante clara: cuando tengas un problema de jerarquía de textos complejos o multiidioma, no intentes disimularlo.

Haz que la estructura sea el propio diseño.

Un buen sistema visual no funciona únicamente cuando hay poco texto, una única lengua y un formato perfecto.

Funciona precisamente cuando la realidad empieza a complicarse.

Si la cuadrícula no aguanta, el problema no es el texto

Si tu sistema de marca no es capaz de digerir contenido complejo con elegancia, no le eches la culpa al volumen del texto.

La culpa es de tu cuadrícula.

Stefano Andreoli

CEO y Creative Director en Estudio Andreoli™. Docente en Monster Academy, HTML.it, IED Madrid y Jurado en Mediastars Festival. Pues.. un poco liado.

Leave a Reply

Adelia Asistente IA
Online
Adelia puede cometer errores. Por favor, considera verificar la información importante.